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Cirugía de hernia

Reparación de hernia mínimamente invasiva

Una hernia se produce cuando los músculos del abdomen se debilitan debido a un defecto natural en la pared abdominal o debido a una tensión excesiva causada por un levantamiento pesado, un aumento significativo de peso, tos constante o dificultades para evacuar u orinar.

Luego, parte de un órgano, generalmente los intestinos, empuja a través del punto débil o desgarramiento y se forma un bulto debajo de la piel. Aproximadamente dos tercios de las hernias se producen cerca de la ingle (hernia inguinal), aunque también pueden aparecer en la parte superior del muslo (hernia femoral), alrededor del ombligo (hernia umbilical) o a lo largo de una incisión previa (hernia incisional). En los Estados Unidos se realizan cerca de 700,000 operaciones de hernia abdominal cada año.

Los factores de riesgo para que se produzca una hernia inguinal incluyen ser hombre, antecedentes familiares de hernias, fibrosis quística, tos persistente, sobrepeso, embarazo, parto prematuro, hernias previas o dificultad para defecar u orinar.

Los síntomas comunes de una hernia son: malestar o dolor en el área de la ingle que empeora al doblarse o levantarse, una protuberancia en la ingle o en el abdomen, náuseas y estreñimiento, y una sensación de llenura o dolor sordo.

La mayoría de las hernias se pueden empujar suavemente para que regresen a la cavidad abdominal. Aplicar una compresa de hielo para reducir la hinchazón puede ayudar a que la hernia se deslice más fácilmente. Sin embargo, si la hernia no se puede empujar hacia atrás a través de la pared abdominal, es posible que se requiera cirugía.

Por lo general, la cirugía de hernia se realiza de forma ambulatoria, y el procedimiento en sí dura aproximadamente una hora. La reparación de una hernia se puede realizar mediante cirugía laparoscópica mínimamente invasiva o mediante cirugía abierta tradicional.

Con la cirugía abierta, el paciente puede regresar a su casa unas horas después del procedimiento y reanudar su rutina normal en pocos días.

Se recomienda no realizar actividad o ejercicio extenuante de cuatro a seis semanas después de la cirugía. Las ventajas de la cirugía laparoscópica en comparación con la cirugía abierta incluyen tres pequeñas cicatrices en vez de una incisión grande, menos dolor después de la cirugía y un tiempo de recuperación de días en lugar de semanas. El cirujano determinará qué método es el más adecuado para cada paciente.

Existen dos tipos generales de operaciones de hernia: herniorrafia y hernioplastia. Una herniorrafia implica hacer una incisión en la ingle y empujar el intestino saliente de vuelta al abdomen. A continuación, se suturan los músculos debilitados o desgarrados.

Durante una hernioplastia, el cirujano coloca un trozo de malla sintética sobre toda la zona inguinal para cubrir todas las aberturas donde pueda generarse una hernia. La malla se cose, se sujeta o se grapa en el peritoneo (revestimiento interno del abdomen).

Los defectos congénitos que conducen a una hernia inguinal no se pueden evitar, aunque sí se pueden tomar ciertas medidas para reducir la tensión en los músculos y tejidos abdominales.

  • Mantén tu peso dentro del rango normal.
  • Sigue una dieta rica en fibra.
  • Levanta los objetos pesados correctamente.
  • Deja de fumar.
  • Realiza ejercicio con regularidad.
  • No confíes en un braguero (faja para hernias) para usar de soporte.

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